La crisis económica está dejando bajo mínimos el standard social del Estado del Bienestar, pues con el pavoroso incremento del paro en España el país está perdiendo índices de riqueza y de calidad de vida. La falta de crédito en los mercados financieros, que están arrastrando a infinidad de empresas y familias a una dura crisis económica, empieza a ir acompañada de la “falta de crédito” político y social de nuestros gobernantes, ante la escasez de medidas adoptadas y la ineficacia de las mismas para la superación de la crisis. Pero además, aún están en el recuerdo social las fastuosas palabras del presidente del gobierno negando la crisis –claramente por motivos electorales-, o atribuyendo una mágica fortaleza económica al sistema bancario español, y a la economía de nuestro país, que apenas se iba a afectar por la crisis, que era de los norteamericanos...